Miguel López Barbero preside la centenaria institución alicantina desde hace cuatro años. Durante su mandato el número de socios ha crecido un 25% y se ha garantizado la sostenibilidad financiera de la entidad, con superávit año tras año. En esta entrevista, y cuando la temporada toca a su fin, repasa los hitos logrados y sobre todo hace balance del año 2021, el curso en el que las velas volvieron a llenarse de viento tras la pandemia.

Llega al final de los cuatro años de mandato al frente del Real Club de Regatas de Alicante. ¿Qué balance hace?

Nuestro propósito desde el primer momento ha sido la modernización de la institución y la garantía de su sostenibilidad en el tiempo, la transparencia, su apertura hacia la ciudadanía y la recuperación del RCRA como lugar de referencia social y deportiva para los alicantinos. Han sido cuatro años de duro trabajo de todos los miembros que integran y han integrado la Junta Directiva. En muchos casos con sacrificios personales y profesionales en aras a conseguir que esta centenaria institución sea eficiente y se modernice en sus distintas facetas.

¿Como ha sido este año que todo el mundo considera muy especial por ser el que, al parecer, dejamos la zona más dura de la pandemia?

Sin duda, la pandemia marca un antes y un después en el deporte náutico. Nuestros deportes, la vela, el remo, la pesca, se han convertido en unas de las disciplinas más seguras y, al tiempo, una auténtica terapia para nuestros deportistas y nuestros socios. El deporte náutico se ha descubierto, junto a alguno otro, como una actividad que vertebra la sociedad, que contribuye a la vida sana y que incluso es una herramienta de ayuda psicológica en tiempos tan convulsos. El covid, sin duda, nos ha afectado como institución, como a todos, pero el balance del último año que ahora cerramos es positivo en muchos aspectos y coloca al RCRA en el rumbo adecuado para la idea de club que nos gustaría implantar en los próximos años.

¿Cuáles considera que son los mayores logros?

Durante los últimos años hemos dado continuidad a la buena labor desarrollada en la sección de Remo. Del mismo modo, hemos conseguido como mayor logro que nuestra sección de Vela Ligera disfrute de una nueva vida, en cierto modo que resucite y que cada vez tengamos más niños y niñas compitiendo. Hemos hecho una profunda reestructuración del staff técnico y, aunque es una labor a medio plazo, los resultados van llegando. Ahí tenemos a nuestro campeón autonómico Sub 13 en optimist, Carlos Sánchez, como a Tadeo Samorodny cosechando títulos como miembro del equipo nacional ILCA 6. También nuestra sección de Pesca, con Francisco Cuenca al frente, goza de una salud envidiable. En cuanto a la Vela de Crucero, nos encontramos en conversaciones con otros clubes para recuperar la actividad tras la pandemia, y establecer sinergias para configurar un calendario conjunto y unir flotas.

En ese sentido, ¿veremos novedades?

En efecto. En 2022 hemos establecido un calendario de regatas en monotipos J22 compuestos por tripulantes mixtos de vela ligera y crucero. Este mes de diciembre tuvimos la primera prueba, fue un éxito y sin duda contribuirá a integrar a nuestros niños y niñas de vela ligera con las tripulaciones de crucero y a unir las dos sedes que tenemos, el Club de Regatas y el Tiro de Pichón.

En el ámbito social, ¿qué hitos destacaría?

También es deporte pero tiene que ver con la recuperación social del club. Destacaría la profunda remodelación del gimnasio, que ha dotado a nuestro club de unas instalaciones de grandes prestaciones, como las de cualquier gran club deportivo que se precie. Pero como le digo, al margen de las facetas deportivas, también destacaría el aumento de la masa social, que se ha incrementado en un 25%, rozando ya los 2.000 socios. Esto nos ha permitido incrementar y potenciar la vida deportiva y social del RCRA.

¿A qué se refiere cuando afirma que quiere un club sostenible?

Pues que el club no es nuestro, solo lo gestionamos temporalmente, no es de esta generación, ni de la pasada, ni de la futura. Es de la ciudad y de la sociedad alicantina. Y nuestra misión es preservarlo y garantizar su futuro. Hemos logrado una gestión financiera eficiente y, así, pese a las inversiones realizadas, los compromisos financieros que hemos tenido que afrontar y el incremento en general del gasto, hemos conseguido cerrar las cuentas con superávit año tras año, lo cual nos permitirá, como no puede ser de otra forma, reinvertirlo en nuestras actividades deportivas, que son nuestra razón de ser.

¿A qué desafíos se enfrente el RCRA en los próximos años?

Uno de los desafíos prioritarios sería sin duda racionalizar la regulación de los atraques y propiciar la devolución progresiva de los derechos de fondeo a armadores que hayan dejado su plaza. Esto último pasa sin duda por terminar de consolidar en los próximos meses la ampliación de la concesión, lo que nos permitirá tener un escenario temporal más amplio para comercializar los mismos y poder articular una solución que no comprometa la viabilidad económica del club y proporcione satisfacción a estos armadores. Considero, más allá de lo legal, que esto es de justicia. También deberemos acometer a corto plazo una importante inversión en la reforma estructural de los propios pantalanes.

¿Y en cuanto a las oportunidades que el RCRA ofrece a los vecinos de Alicante?

Por historia, ubicación y organización, el RCRA debe ser una referencia en la ciudad, también en cuanto a la gastronomía. Pretendemos consolidar los Servicios de Restauración de ambas instalaciones. En el caso de la sede principal, creo que pese a las dificultades del Covid, estamos en una línea excelente y que vamos a mejorar todavía más. En cuanto a las instalaciones del restaurante de la Cantera, desafortunadamente, tras el litigio con los anteriores arrendatarios, nos encontramos con la «grata sorpresa» de que estas instalaciones no disponían de licencia de actividad definitiva, teniendo tan solo una licencia provisional que estamos consolidando esperando tenerlo resuelto a lo largo del primer semestre.

¿Quieren seguir creciendo en masa social?

Queremos recuperar a los que se fueron y renovar nuestra masa social, todo ello es garantía de pervivencia. Queremos que el RCRA sea un punto neurálgico generador de actividad social, encuentro entre los alicantinos, espacio de deporte y ocio y centro de conversación ciudadana.